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La seguridad activa es todo lo que ayuda a prevenir un robo o intrusión en el momento en que ocurre. Es decir, son los sistemas que detectan una amenaza y actúan al instante para evitar daños.
A diferencia de la seguridad pasiva, que incluye elementos como puertas blindadas o rejas y solo sirven para poner trabas, la seguridad activa responde en tiempo real. Hablamos de alarmas, cámaras de vigilancia, sensores de movimiento y otros dispositivos que avisan cuando pasa algo sospechoso.
Cuando se trata de proteger una casa o un negocio, hay dos tipos de medidas: seguridad activa y seguridad pasiva. Aunque las dos ayudan, funcionan de manera distinta y lo ideal es combinarlas.
La seguridad activa está formada por sistemas que detectan un problema y actúan al instante. Su objetivo es evitar un robo o reducir sus consecuencias con una respuesta rápida. Algunos ejemplos son:
La seguridad pasiva, en cambio, no reacciona, sino que hace que entrar sea más difícil para los intrusos. No impide un robo, pero sí lo complica y puede hacer que el ladrón desista. Ejemplos de esto son:
Para que un sistema de seguridad activa funcione bien, tiene que ser capaz de detectar cualquier intento de robo y reaccionar al momento. Para ello, se usan varios dispositivos que, juntos, garantizan una protección efectiva.
Los sensores de movimiento detectan si alguien se mueve en la zona vigilada, ya sea dentro o fuera de la casa o negocio. Los sensores de apertura, en cambio, avisan si una puerta o ventana se abre sin permiso. Son esenciales en cualquier alarma.
Las cámaras de seguridad permiten ver en directo lo que está pasando y grabar imágenes que pueden ser útiles en caso de robo. Algunas incluyen detección de movimiento e inteligencia artificial para identificar personas o situaciones sospechosas.
Una alarma que solo suena puede asustar a los ladrones, pero lo más seguro es que esté conectada a una central de alarmas. Así, si hay un intento de robo, se verifica lo que ocurre y se avisa a la policía o a una empresa de seguridad.
Los sistemas de control de acceso permiten decidir quién puede entrar a un sitio mediante claves, tarjetas, huella dactilar o reconocimiento facial. Son muy útiles en empresas y comunidades de vecinos.
Algunos ladrones usan inhibidores de señal para intentar bloquear la alarma o cortan la electricidad para desactivarla. Para evitarlo, las alarmas deben tener conexión por varias vías (WiFi, GSM, radiofrecuencia) y baterías de respaldo.
La seguridad activa es la forma más eficaz de proteger una casa o un negocio porque no solo pone trabas a los ladrones, sino que detecta y responde al instante. A diferencia de la seguridad pasiva, que solo dificulta la entrada, la activa permite reaccionar en el momento.
Los sistemas de seguridad activa detectan cualquier intento de intrusión en cuanto ocurre. Sensores, cámaras y alarmas trabajan juntos para identificar movimientos sospechosos y avisar a los responsables.
Mientras que una reja o una puerta blindada solo retrasan al ladrón, una alarma con seguridad activa avisa en cuanto se detecta el intento de robo. Si está conectada a una central de alarmas, el aviso llega a la policía o a una empresa de seguridad en segundos.
Un sistema de seguridad activa visible, como cámaras o alarmas, desanima a los ladrones antes de que intenten entrar. La mayoría prefiere no arriesgarse e irse a otro sitio sin vigilancia activa.
Hoy en día, muchas alarmas y cámaras permiten supervisar lo que pasa en tiempo real desde el móvil. Esto da tranquilidad, ya que se puede comprobar la casa o el negocio en cualquier momento, incluso estando lejos.
La seguridad activa se adapta a cada caso. No es lo mismo proteger una vivienda, un local comercial o una oficina. Además, se pueden añadir nuevos dispositivos con el tiempo para mejorar la protección.
Para que la seguridad activa funcione de verdad, hay que elegir un sistema que se adapte a cada vivienda o negocio. No todos los lugares tienen los mismos riesgos, así que conviene tener en cuenta algunos puntos antes de decidir.
No es lo mismo proteger un piso en la ciudad que un chalet o un local comercial. Las casas unifamiliares necesitan más vigilancia en exteriores, mientras que en los pisos lo más importante suele ser reforzar puertas y ventanas accesibles.
Si la zona tiene muchos robos o el lugar guarda objetos de valor, lo mejor es instalar un sistema más completo, con cámaras, sensores de movimiento y conexión a una central de alarmas. Si el riesgo es menor, una alarma con sensores básicos puede ser suficiente.
Algunas alarmas solo activan una sirena, mientras que otras están conectadas a una central de alarmas, que verifica lo que pasa y avisa a la policía si hace falta. Esta última opción es la más segura y efectiva.
Muchas alarmas modernas permiten ver lo que pasa en casa o en el negocio desde el móvil. Se pueden recibir avisos si salta la alarma, comprobar las cámaras en directo o incluso activar o desactivar el sistema a distancia.
Algunos ladrones usan inhibidores de señal para intentar anular la alarma. Para evitarlo, es importante elegir un sistema con varias vías de comunicación (WiFi, GSM, radiofrecuencia) y batería de respaldo en caso de corte de luz.
Tener un sistema de seguridad activa es fundamental para evitar robos, pero no basta con instalarlo y olvidarse. Para que sea realmente efectivo, hay que usarlo bien y combinarlo con algunas medidas extra. Aquí van algunos consejos para mejorar la protección.
Instala sensores de movimiento y de apertura en las zonas más vulnerables, como puertas, ventanas, balcones o garajes. Así, cualquier intento de entrada será detectado al instante.
Las cámaras de videovigilancia permiten ver en directo lo que pasa y grabar imágenes en caso de robo. Asegúrate de que tienen buena calidad de imagen, visión nocturna y, si es posible, detección de movimiento.
Mucha gente solo pone la alarma cuando sale, pero los robos también pueden ocurrir cuando estás dentro. Lo mejor es acostumbrarse a activarla siempre, sobre todo por la noche.
Algunos ladrones usan inhibidores de frecuencia para intentar anular la alarma. Para evitarlo, elige un sistema con varias vías de comunicación (WiFi, GSM, radiofrecuencia) y batería de respaldo por si cortan la luz.
Si tu alarma lo permite, usa su app para recibir avisos, ver las cámaras en directo o activar y desactivar el sistema a distancia. Esto te da control total desde cualquier sitio.
Tener un buen sistema de seguridad activa marca la diferencia cuando se trata de proteger tu casa o negocio. No solo ayuda a evitar robos, sino que te permite detectar cualquier amenaza y reaccionar al momento, dándote tranquilidad en todo momento.
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